La enfermedad de la prisa

IMG_20150711_175605Hace poco fuimos a un lugar llamado El Ruiseñor, denominado como una “gozadería”, ahí el dueño comentó algo muy interesante, dijo que la gente está “enferma de prisa”, me llamó la atención el término y se me hizo muy acertado, me puse a pensar y a observarme a mí mismo y a los demás y noté ese hecho, siempre estamos apurados, al menos la mayoría del tiempo.

La enfermedad de la prisa

¿Existe el término? Sí, existe la enfermedad de la prisa, no es sólo un mal hábito sino que también tiene síntomas físicos tales como problemas digestivos y trastornos en el sueño, incluso, según la nota que leo, presenta una disociación emocional, es decir, desconectamos algunos sentimientos porque estamos muy apurados. El detalle es que el que padece esta enfermedad siempre tiene que estar haciendo algo lo más rápido posible, llegar rápido, que le atiendan rápido, comer rápido, etcétera.

La tecnología

Estamos rodeados por máquinas que, en teoría, deberían hacer nuestra vida más sencilla, es decir, darnos tiempo. En la casa tenemos un sin fin de ejemplos tales como lavadoras, secadoras, hornos de microondas, aspiradoras, lava trastos y demás. Además tenemos el automóvil y otros medios de transporte motorizados, tanto privados como públicos, y en la oficina tenemos otros muchos artefactos, aunque estos no son para hacer nuestra vida más fácil sino para hacernos más productivos.

Se pudiera pensar entonces que con tanto aparato nuestra vida debería ser algo parecido a una utopía en donde tenemos tiempo de sobra para ir y venir y hacer y cultivar nuestro intelecto y espíritu, pero no es así realmente. La práctica se aleja mucho de la teoría y entonces nos damos cuenta que no importa cuantos ingenios estén ahí para ayudarnos, siempre estaremos queriendo hacer algo más, en vez de sentarnos y relajarnos un poco mientras la lavadora hace lo propio y la aspiradora anda por ahí paseando al gato mientras limpia el suelo. Si en la calle los autos pudieran ir a 300 km/h quizá al principio nos parecería demasiado, luego la mayoría de la gente se desesperaría por la tortuga que anda a 280 km/h estorbando y deteniendo el tráfico, porque siempre queremos hacer más y más rápido en vez de querer hacerlo mejor.

¿Hace cuanto que no miras las estrellas?

Sentado tranquilo, haciendo nada, la primavera llega, y el pasto crece por sí solo.

Nuestro egocentrismo, el creer que si nosotros no lo hacemos rápido acarreará consecuencias desastrosas, o simplemente el dejarnos llevar por la corriente nos hace acelerar hasta que nos hiere. ¿No se merece el cónyuge o el hijo un beso de despedida por la mañana? ¿No se merecen las estrellas el ser observadas en calma? ¿No se merece uno un momento a solas y en paz? El mundo es una mezcla de detalles, sabores, olores y situaciones, el mundo habla de forma amable y gentil, no grita, habla para el que lo quiera escuchar. Olvidamos que lo importante no es el destino sino el camino, olvidamos que el mundo seguirá y las cosas pasaran, hay que disfrutar el viaje.

  • Haz menos cosas, haz lo más esencial
  • En medida de lo posible utiliza el transporte público, quítate la responsabilidad de lidiar con el tráfico, mientras alguien te lleva tú puedes leer un libro o escuchar música o no hacer nada
  • Sé organizado, mantener el orden reduce el estrés, ahorra tiempo y economiza procesos mentales que puedes utilizar para otras cosas
  • Pon en su lugar las redes sociales, pon el smartphone en silencio y, si quieres, tomate un descanso para atender las redes sociales y olvidarte de la oficina por unos minutos
  • Pon atención a lo que comes y procura comer sano, esto hará que mantengas un buen peso y tendrás un momento para consentirte y disfrutar
  • Aprende a decir no, los profesionales saben decir no, vale más ser efectivo y confiable que tratar de ser súper productivo
  • Atiende tus horas de oficina, el trabajo es para el trabajo y la casa es para la casa, no se mezclan, en la oficina haz lo que debes, es decir, no te distraigas en tonterías (facebook, whatsapp),a la hora de salir cambia de canal y deja al trabajador guardado en un cajón, eres una persona no una máquina de generar utilidades
  • Automatiza lo más que puedas, deja que las máquinas hagan el trabajo sucio mientras tú haces algo por tu bien
  • Aprende a delegar, no eres tú quien debe hacerlo todo
  • ¡Duerme! Lo digo por experiencia y cualquier médico lo avalará, el dormir es fuente de salud y felicidad, te hará más eficiente y si lo ves desde otro punto, te permitirá tener vivencias e ideas geniales.
Anuncios