¿La tecnología nos hace más felices?

Viene el 14 de febrero, ya, el día del amor y la amistad; comprar, comprar y comprar, es que para decirle a alguien que lo quieres tienes que (forzosamente) regalarle algo. Aunque quizá lo primero que de debería hacer sería un planteamiento serio de lo que es el amor o amistad y quienes son los verdaderos amigos y qué es lo que ellos realmente necesitan de uno. En este mundo altamente tecnificado encontramos (o nos meten en la mente) la necesidad de tener un celular para estar en contacto con los seres queridos, antes de pensar en visitar a un amigo en su cumpleaños pensamos en que facebook es el único medio para localizarlo.

Uno podría creer que las tecnologías actuales nos permiten estar mas cerca de las personas, pero muchos piensan lo contrario. En primer lugar debemos de tomar en cuenta que la mente humana busca optimizar al máximo los recursos, en otras palabras podemos decir que no se la complica para nada. Como ejemplo podríamos decir que si estamos acostumbrados a tomar coca-cola y vamos a la tienda ni si quiera vamos a pensar en una alternativa, si no hay coca-cola pero hay otras tres marcas con un producto similar ni siquiera lo vamos a notar; otro ejemplo más al caso sería que facebook ha logrado una penetración tan profunda en el mercado que a muchos ya ni se les ocurre pensar en el correo electrónico. Un día, hace ya algunos años, organizaron una fiesta de cumpleaños para un camarada y para mí, hicieron una invitación en facebook en la cual fui etiquetado y mucha gente fue, pero yo no no uso la dichosa red social a pesar de tener cuenta y, aunque a los que me etiquetaron los veía a diario no me dijeron. ¿Qué quiero decir con esto? Que estos camaradas sí tenían la intensión de invitarme a la fiesta y de hecho lo hicieron, y al lunes siguiente todo mundo me reclamó el no haber ido, el problema fue que aunque me tuvieron enfrente no se les ocurrió decirme, porque dieron por hecho que yo estaría visitando facebook igual que ellos.

Podemos sostener que la tecnología nos hace la vida más fácil y, comparando el presente con otros tiempos pasados seguro que tenemos más facilidades, pero es que a todo se acostumbra uno. Quizá podamos separar la tecnología en dos categorías, la que hace nuestra vida mejor y la que hace nuestra vida más fácil. Me explico, cosas que pueden hacer nuestra vida mejor son las que mejoran la calidad de vida en aspectos críticos como el regresar el oído a los ancianos, la vista a los débiles visuales, etcétera; las cosas que nos hacen la vida más fácil no necesariamente la hacen mejor, es decir, no te hace mucho bien el aire acondicionado, simplemente la hace más cómoda, o a nadie le afecta pararse a subir el volumen del televisor, solamente es más cómodo hacerlo desde el asiento. En sí podríamos decir que ahora tendríamos más tiempo disponible para hacer nuestras cosas, pero olvidamos la ley de parkinson, la cual postula“el trabajo se expande hasta llenar el tiempo disponible para que se termine”, este principio es aplicable a los recursos en general, como el sueldo, si te duplican el salario tus gastos aumentarán hasta agotarlo, así mismo pasa con la tecnología, quizá en un principio la tecnología nos dé tiempo de hacer más cosas, pero esto no durará, de pronto volveremos a no tener tiempo de nada. Con toda la tecnología que hay a nuestro alcance deberíamos vivir en una utopía, pero igual vivimos en una constante carrera, tráfico, gastos, guerras, etcétera…

 

Anuncios