Cuando es necesario cambiar de empleo

La vida es un flujo constante de cambios, básicamente podríamos decir que la vida no puede existir sin cambios, un organismo vivo es una entidad que constantemente transforma los elementos de su entorno y a sí mismo, por lo tanto si las cosas están sin cambios quiere decir que están muertas. El cambio es algo necesario en nuestra vida, no se puede crecer si no hay cambios, estos cambios muchas veces son provocados por influencias externas, pero otras veces estos deben ser provocados por uno mismo.

Uno como persona debe buscar un equilibrio entre los diferentes aspectos que integran la vida, a veces dejamos que lo profesional se interponga entre uno y la familia, o simplemente nos olvidamos de lo espiritual. Por otro lado la vida es cambio y no nos podemos permitir el durar demasiado tiempo haciendo exactamente lo mismo, es enfermizo, así como el agua se pudre cuando dura mucho estancada así ocurre con uno.  Por otro lado llega un momento en el que comienzan a sonar alertas por todos lados, alertas que nos dicen que ya urge un cambio.

Señales

Sentirse aburrido, estancado, frustrado

Una mente saludable busca retos, busca un poco de diversión, y un trabajo al principio es un aprendizaje constante, luego es un momento de gloriosa estabilidad, pero después de un tiempo comienza a ser aburrido, los mismos problemas, lo mismo que hacer. Luego llega el momento en que comienza a ser un fastidio, te paras frente al espejo y te dices algo como “cada vez tengo más arrugas y no he logrado hacer nada más con mi vida”

Cansancio constante y bajo desempeño

Algo que solemos olvidar es que el cuerpo nos habla de muchas formas, a veces pasa que nos sentimos muy cansados sin hacer nada aparentemente, nos levantamos cansados, se nos hace tarde sin saber exactamente por qué, etcétera. Es una señal de que estamos haciendo algo que nos desagrada, otra señal clara es que por alguna razón nos cuesta trabajo tomar decisiones y/o solemos olvidar las cosas. Ojo, a veces es que en verdad estamos cansados, quizá por una etapa en la que hay más trabajo del habitual, pero cuando esto ya es crónico hay que prestar atención

Falta de interés por socializar con los compañeros o ganas de aislarse

Es muy claro, uno busca pasar desapercibido, es una forma de decir “hey, yo ya no estoy aquí”. Quizá es un grito silencioso en el que uno declara el deseo de no estar ahí.

Ansiedad y trastornos de salud

Es un caso muy extremo cuando se comienza con problemas de sueño, gastritis u otros problemas de salud, ganas de no dormir o incluso ganas de llorar o depresión. Es el caso donde ya se llega al extremo de obligarse a ir a trabajar aunque incluso nuestro cuerpo lo odie.

Síndrome de Estocolmo

A veces uno lleva tanto tiempo haciendo lo mismo que llega a pensar que hace muy bien las cosas, quizá sea cierto, quizá el aporte que uno brinda es valioso. Cuando uno lleva cierto tiempo en un lugar y uno estima a la gente y a la organización en sí uno puede llegar a poner en la balanza si “aguantar un poco más” haciendo lo mismo con tal de “ayudar” a los que uno estima. A fin de cuentas uno aprende a querer a la gente, sobre todo si han sido compañeros por varios años.

Consideraciones

¿Hasta donde llega el egoísmo y hasta donde la auto-preservación? El trabajo además de ser el medio para sostener un estilo de vida es una forma de mantener la cordura, pero cuando es el mismo trabajo, el mismo puesto en sí, el que nos está llevando a distanciarnos de las personas que amamos, de las cosas que amamos y más allá de hacernos sentir plenos nos hace sentir como unos perdedores atrapados en un pozo hay que pensar en nuestra salud física y/o mental.

En verdad podemos afirmar que no hay trabajo perfecto, por otro lado siempre habrá alguna etapa mala, pero si se cumplen ciertas condiciones y resulta más que obvio que el puesto que se tiene comienza a deteriorar nuestra forma de vivir. Cuando uno llega fastidiado a casa y no tiene ganas de hablar con la esposa, o cuando uno se resiste a dormir el domingo porque no soporta la idea de que el lunes comienza otra semana de labores.

En la vida debemos buscar el cambio, se debe ser constante en los trabajos, sí, pero a veces llega el momento en que uno ya no se puede desarrollar más allá de lo que permite el puesto y no hay miras de un cambio, es entonces cuando uno debe saber decir adios. Porque para crecer debe haber cambios, y lo más importante es que uno debe aportar un poco más que dinero a la casa. Debemos prestar siempre mucha atención a nuestro comportamiento y analizar nuestro entorno, si notamos esas señales y vemos que nuestra calidad de vida está siendo afectada es tiempo de buscar un cambio que nos ayude a estar mejor.

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