Carga pesada

Hay momentos en los que uno dice basta, o simplemente se detiene a pensar en cómo van las cosas. La vida es un cambio constante en el que pasamos de un estado a otro casi de forma inconsciente y a veces no nos damos cuenta de nuestro deterioro, por eso es muy importante que de vez en cuanto nos detengamos a darle una revisión a nuestra vida y revisar nuestro estado de salud, estado de ánimo, gastos, hábitos de comida y bebida, etcétera. Creo que a todos los adultos nos llega el momento en que nos vemos en el espejo y descubrimos que hemos engordado, o de pronto un dolorcillo se convierte en un problema grave.

the-junk-lady-e1455744933386Dentro del mantenimiento regular que uno le debe dar a la vida diaria está el revisar qué cargas le hemos echado a nuestra vida, porque así como de pronto nuestro teléfono se llena de fotos viejas y de apps que ni siquiera utilizamos así mismo solemos llenar nuestra existencia de cosas que no necesitamos y que al contrario, se convierten en una fuente de enfermedad para uno mismo. Recuerdo esa escena de la película “El laberinto” en la que la vieja trata de convencer a Sarah de llevar a cuestas todas esas cosas, en ese momento pensé en el mensaje que esa escena trató de transmitir.

Hace muchos años viví en un cuarto de 3×4 mts, no tenía casi nada mas que algo de ropa y mi computadora portátil, y realmente no tenía casi ninguna preocupación, cero deudas, nada que pudieran robarme, mis gastos eran mínimos, etcétera. Luego el tiempo pasa y la cartera se llena de tarjetas de crédito y débito, vienen las deudas que pagar, el recibo del cable, de la luz, de todo… Claro que un poco de comodidad no es malo, es bueno llegar a casa y poder disfrutar un rato en paz viendo algún buen programa o qué se yo, o algo tan básico como abrir la puerta del refrigerador y sacar una cerveza bien fría para beber, pero luego se hace costumbre el querer más sin necesitar realmente, tener hasta 3 seguros de vida, 60 canales de TV cuando uno sólo ve 2, etcétera. Entonces vemos que nos hemos convertido en seres que consumen cosas solo porque sí y que el fin de mes se convierte en una lista de recibos por pagar y unos cuantos gramos más en la cintura.

¿Qué se necesita realmente?

Es un hábito muy complicado el tener observancia de la propia vida y son muchas las preguntas que uno debe hacerse, algunas a diario y otras cada cierto tiempo.

Sobre la comida y la bebida

¿Cuanto he comido el día de hoy?

Tenemos una tendencia tremenda a comer por antojo o por cuestiones sociales, y además solemos olvidar la cantidad de alimentos que hemos consumido, esto solo ocasiona kilos de más.

 

¿Realmente tengo hambre o solo es un antojo?

El estrés, la auto-complacencia o la televisión son factores que llevan a querer comer, cuando nuestro cuerpo no lo necesita.

¿Ya me llené o solo quiero terminar el plato?

A muchos niños les exigen que se terminen el plato y crecen con un trauma que los hace sentirse terrible si no se terminan lo que hay en el plato, solemos escuchar a los fantasmas del pasado en vez de escuchar a nuestro propio estómago gritando que ya está lleno.

¿Tengo hambre o lo estoy confundiendo con sed?

Eso es un problema muy común del hombre blanco, confundimos el hambre con sed.

Sobre el trabajo

¿Cuantas horas estoy trabajando?

Es común toparse con adictos al trabajo, uno mismo puede serlo, hay que aprender a soltar el acelerador y en vez de trabajar más de 10 horas al día dedicarnos a vivir un poco más.

¿Me siento bien aquí?

Ya hemos hablado un poco de esto.

¿Mi esfuerzo ofrece beneficios para mi hogar?

Esta es una pregunta importante, a veces vivimos en una frustración tremenda por no poder llevar dinero suficiente a la casa a pesar de trabajar mucho, pero no entendemos que no es la cantidad de esfuerzo la que da resultados sino cómo se dirija ese esfuerzo.

¿Mi vida se vería afectada si trabajara un poco menos?

¿Podemos hacer ajustes en nuestra rutina para estar mejor con la familia sin castigar la calidad de vida?

Sobre comprar cosas

¿Realmente necesito esto? ¿Mejorará mi vida en alguna forma?

Vivimos en una sociedad que a cada momento nos bombardea con mensajes instándonos a comprar cosas, se nos trata de convencer de muchas formas que comprar algo nos hará más felices, más atractivos, etcétera. Así que nuestra linea de defensa para ello es tratar de hacer compras conscientes, se debe comprar solo lo que realmente necesitemos. Habrá días de comprar nieve, ir al cine o qué se yo, pero en general se debe aprender a ser mesurado.

¿Lo voy a utilizar? ¿Qué tanto?

Muchas veces uno tiene algún deseo, o se ve impresionado por la belleza de algún juguete caro, ya sea un cuadricóptero, un reloj lujoso, un rifle deportivo, alguna cosa bonita pero sin una utilidad muy práctica, es cuando uno debe pensar, al igual que en el párrafo anterior, en que quizá no sea la mejor compra.

¿Es un buen producto y me va a durar bastante?  ¿Existe alguna alternativa que me ofrezca una mejor relación beneficio/coste?

Si ya determinamos que queremos y necesitamos algo, entonces debe ser la mejor compra posible, no menos.

Sobre los servicios

¿Realmente lo necesito? ¿No tengo ya algo que cumple su función?

Igualmente se debe analizar, si no tienes tiempo de ver tele pero aun así compras el paquete HD+ con 80 canales quizá estés tirando un dinero con el cual podrías hacer otras cosas mejores.

¿Puedo optar por algo más barato? Si cancelo o reduzco este servicio, ¿mi vida se verá afectada negativamente?

Muchas veces existen opciones, como la vez que cancelé mi plan de telefonía VIP-convenio ultra ilimitado por uno que me cuesta la mitad y me ofrece prácticamente lo mismo.

¿Cómo puedo sacar mejor provecho de este servicio?

Lo ilustraré con un ejemplo práctico, internet mas 80 canales de los cuales solo veía 3 por $700 al mes, cancelé la televisión y me quedé con internet de $400 al mes, si quiero mirar algo interesante lo puedo hacer a la hora que yo quiera.

Sobre las personas

¿Trae algo positivo a mi vida o es una persona conflictiva?

Muy sencillo, un buen amigo te pedirá ayuda de vez en cuando, pero siempre te dejará el recuerdo de un momento grato, en cambio hay personas que la mayoría del tiempo hablan sobre sus problemas, hablan mal de otros y se quejan de todo, esas personas no pueden tener cabida en nuestras vidas ya de por sí complicadas.

Toda persona debe darse el tiempo de limpiar su casa, sacar las cosas que ya no utiliza y las que ya no sirven, quizá tratar de reparar alguna si hace falta; lo mismo debe hacerse con los hábitos, ver qué gastos son innecesarios, no comer lo que no necesitamos, no hacer trabajo de más, etcétera. Así como uno de vez en cuando limpia el celular borrando las cosas inútiles, así debemos limpiar nuestras vidas eliminando lo que no nos haga bien.

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